¿Somos
seres solo racionales?
"
La persona necesita alimentarse de otra cosa además de conceptos", asegura el psiquiatra
Claudio Naranjo. El filósofo David Hume decía: "
La razón es, y sólo debe ser, esclava de las pasiones". Y
Jorge Pastor reivindica "
el periodismo de las emociones". La mayoría de escépticos, por su parte, cree que la mayor parte de nuestras decisiones son racionales.
Un
estudio del profesor Read Montague
confirma las mediciones de la
neuromercadotecnia al escanear
las respuestas del cerebro a diversos mensajes. Valentin Fuster habla de las conexiones neuronales en este
video
en el que asegura, entre otras cosas, que "
el alma está en la red del
cerebro". El funcionamiento de éste queda gráficamente explicado en esta
conferencia
TED en la que se pone de manifiesto la diferencia entre usar el
hemisferio derecho e izquierdo.
Jean-Pierre Garnier Malet, doctor el Física y padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo va más allá y asegura que
tenemos un tiempo
consciente y otro imperceptible
en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al primero: "entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de
información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria
del futuro. En física se llama hiperincursión", explica. "Tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes" y el hombre "vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales".
Durante estos días, en los que se está dando a entender que
todo aquello que no permite "el análisis crítico y desde la razón" no es válido, he tenido la
sensación de estar rodeada de dos tipos de personas: los escépticos que
solamente utilizan la parte racional de su cerebro (o las conexiones
neuronales correspondientes) y quienes utilizan el área contraria
olvidando su capacidad crítica para exigir rigor científico. Ahora, siento que ese conflicto está en nuestro interior. Es algo así como
estar desdoblado/a. Creo que
es momento ya de poner fin a la dicotomía que pregona, por ejemplo,
Juan Manuel de Prada.
Las prácticas en
Conciencia Plena, el estado de meditación o las experiencias de vivencia de diversas técnicas psicocorporales permiten comprobar por sí mismo este "estado" de unión con el todo que tan gráficamente describe Jil en el
video y que tan inútil resulta tratar de explicar de manera racional. Las investigaciones sobre Atención Plena hablan de "expansión de la conciencia" para referirse a lo que en
el ámbito espiritual se conoce tradicionalmente como el "despertar", que básicamente consiste en
que, cuando empiezas a desarrollar otro tipo de capacidades (usando
otras partes de tu cerebro y generando nuevas conexiones neuronales) es como si
despertaras de un sueño, como si se descorriera un velo y empezaras a ver más allá, "lo sutil" como se dice en el ámbito "alternativo". Se trata de empezar a usar otras capacidades más allá de la racional-cortical. Entre otras cosas, porque además de mente tenemos cuerpo y porque parece ser que lo realmente útil para la vida está en otro lado de nuestro cerebro.
En los Programas de Reducción de estrés según el método
Midfulness
se habla de
“vivir desde la cabeza y no con el
cuerpo” como uno de los factores causantes de estrés. Mi experiencia es
que cuando solamente usamos nuestras capacidades racionales, es habitual que padezcamos numerosos bloqueos a nivel corporal y emocional, que se solucionan
con técnicas psico-corporales o psicoterapias. Es algo así como "estar
mutilados" o disociados, como escribí en mi
post del 3 julio 2011.
Bruce Lipton,
doctor en Medicina, habla del
subconsciente como "un procesador de información un
millón de veces más rápido que la mente consciente". Del inconsciente habla también Eduardo Punset en una
entrevista publicada en
ABC, en la que explica que
el pensamiento consciente "ocupa un lugar muy pequeño en el cerebro", mientras
que "
el grueso de nuestras ideas son producto de la intuición y el
inconsciente". Este profesional ha perdido
muchos puntos en credibilidad desde que me anuncia en televisión ese pan en el que
"todo es natural y nada artificial" y que, sin embargo, dura semanas sin
estropearse ni enmohecer. Sin embargo, estoy de acuerdo con él cuando afirma que todos estos avances nos van a permiri "
dar a cada uno en función de sus necesidades", tal y como avanzaba ya en una entrevista publicada en marzo 2007 por la revista
Periodistas FAPE.
Como
Eduardo Galeano, reivindico "el derecho al delirio" que es, en definitiva, el derecho a soñar.