esencia

Dicen que el camino más largo es hacia el interior: dura toda la vida. Y que solamente podemos cambiar el mundo si cambiamos por dentro. En realidad, creemos que nos transformamos y lo que hacemos es encontrarnos con nuestra propia esencia. Porque la única tarea del ser humano es SER humano y el propósito de la vida consiste en VIVIR: te invito a ser TÚ, tu ser auténtico.

Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta pseudociencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pseudociencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de febrero de 2016

Autorrealización y desarrollo personal

Psicología de la salud y el desarrollo

Todos los seres humanos saludables tienen conflictos. De hecho, aunque la persona haya superado los problemas del "llegar a ser" le quedan los del ser. "No estar perturbado cuando se debería estar puede ser un signo de enfermedad. Algunas veces la gente autosatisfecha debe ser sacudida en su propio interior". Extraigo estas palabras de El hombre autorrealizado de Abraham Maslow, la obra que me inspiró la entrada anterior bajo el título El ser autorrealizado.

La diferencia es que "las personas sanas están más integradas. En ellas lo conativo, lo cognoscitivo, lo afectivo y aquello que mueve están menos separados unos de otros y son más sinérgicos". Y es que "adaptación no es, de manera definitiva, necesariamente sinónimo de salud psíquica". En realidad, "la adaptación del hombre corriente, con sentido común, equilibrado, implica un rechazo continuado y conseguido de muchas de las interioridades de la naturaleza humana. La adaptación al mundo real supone una división de la persona". Eso que conocemos como "disociación", que "supone que la persona vuelve la espalda a muchas cosas de su interior porque son peligrosas. Pero sabemos en la actualidad que, al hacerlo así, pierde también muchas cosas. Al protegerse a sí mismo contra el infierno de su interior, se separa también del cielo que hay allí". Gran parte de nuestra naturaleza interior profunda es inconsciente. "Estos procesos primarios forman parte de la naturaleza normal o saludable de la persona".

Por ello "debemos aprender a pensar de manera holística" porque "estos procesos primarios, que son esencialmente cognitivos, han sido observados en personas sanas". Y es que "las capacidades superiores del hombre no se basan en una renuncia a los instintos sino más bien en su satisfacción. Nuestras cualidades deiformes se basan sobre las animales y necesitan de ellas. Nuestra edad adulta no debería ser una renuncia a la infancia sino una edificación sobre ella", escribe el estadounidense. "Tales profundidades son también la fuente de la creatividad, del arte y del amor, del humor y del juego e incluso de ciertos tipos de verdad y de conocimiento", por ello podemos hablar de un inconsciente y de regresiones saludables. El método jerárquico-integrativo implica que lo superior "se basa, descansa, sobre lo inferior, incluyéndolo". El amor, por ejemplo, "es una regresión: quien no puede retroceder no puede amar", dice el estadounidense.

Maslow alerta sobre "las dificultades y peligros entrañados por estos viejos sistemas racionalistas en los que las capacidades se consideran como ordenadas jerárquicamente, con la racionalidad en la cumbre y no en una integración global". El psicólogo norteamericano recuerda que "la represión activa consume y gasta energía". Por eso creo que son tan necesarios, y más hoy en día, los métodos de introspección, especialmente los que trabajan a través del cuerpo y por lo tanto, nos permiten alcanzar esas profundidades del instinto, lo inconsciente, nuestro mundo emocional y en definitiva, lo que no llegamos a comprender de manera racional. "Reservar un espacio teórico para la meditación, contemplación y todas las otras formas de adentramiento en el yo, de abandono del mundo exterior para escuchar las voces interiores" es la propuesta de Maslow y en ella incluye "todos los procesos de todas las terapéuticas de introspección". Como este psicólogo sostiene, "el autoconocimiento parece ser el instrumento más importante para conseguir un auto-mejoramiento". Los objetivos del psicoanálisis como terapia son básicamente integrativos. Como deberían ser también los de cualquier sistema de crecimiento personal en manos de personas sanas, éticas y responsables.

Muchas consultas médicas se deben a síntomas que no corresponden a ninguna enfermedad. Es "un secreto de la medicina que muchos médicos no conocen", en palabras de Salvador Casado. Lo escuchaba recientemente en una entrevista a Mario Alonso Puig, que lo explica desde la neurociencia, y lo leía en una entrevista en la que Suzanne Sullivan explica el "misterio" de las enfermedades psicosomáticas.  ¿Cómo explicar a un paciente que así es la vida? se pregunta el doctor Casado en esta entrada de su blog a raíz de la excelente campaña del Colegio de Médicos de Bizkaia. No dejes de ver el estupendo y divertido vídeo. En este mundo en el que metemos en el saco de las "pseudociencias" todo aquello que no entendemos o todavía no tiene una demostración empírico, estaría bien recordar la propuesta de Maslow para las psicologías personales: "todo el mundo, todo el contenido de la experiencia debe estar abierto al estudio. Nada, ni siquiera los problemas 'personales', necesitan ser excluidos de la investigación humana". 

jueves, 4 de febrero de 2016

Sí, yo también soy algo escéptica

Y no, no "defiendo" las pseudociencias

Hace tiempo recibía el comentario de un lector, al que intuía algo "enfadado" (dentro de lo engañosas que pueden ser las conversaciones virtuales), que me preguntaba si yo defendía las pseudociencias. Así que le agradezco el empujón y bastante tiempo después, "me mojo" por si hay algo que no está claro después de todo lo que llevo algo escrito sobre el tema.

Obviamente no, no soy una "defensora" de las pseudociencias y menos de algunas técnicas que, precisamente porque conozco bien, considero incluso peligrosas, sobre todo en manos poco profesionales y menos éticas. De hecho, me preocupa la falta de rigurosidad que detecto en algunos sectores de lo -generalizando mucho- llamado "alternativo". Ahora bien, lo considero inversamente proporcional al creciente cientifismo que niega cualquier dimensión humana -trascendente, ética, estética, artística, filosófica, metafísica...- que no pueda comprobarse de manera inmediata con absoluta evidencia.

Y más grave me parecen ambos problemas en el ámbito de la salud. Qué pobreza de ser humano el que espera a que la ciencia le explique lo que ocurre en su cerebro cuando medita sin atreverse a experimentar lo que la humanidad lleva siglos comprobando por sí misma. Creo, por ejemplo, en quien se atreve a experimentar lo que le aportaba la meditación, la danza o un abrazo mucho antes de que los investigadores expliquen lo que sucede al comprobarlo. Lo que no quita que, efectivamente, yo también he sido una escéptica y mantengo lo que llamaría un sano escepticismo, que considero necesario e inteligente conservar.

Además de escéptica, entre otras muchísimas cosas, a lo largo de mi vida también he sido analfabeta emocional. Después de años de trabajo personal y práctica de cuerpo-mente, puedo decir que cada vez me siento más completa y que me acerco más a la felicidad cuanto más integro mi racionalidad con mis emociones, mi dimensión corporal e incluso, porqué no, la espiritual (que entiendo en un sentido trascendente, como ya he explicado en más de una ocasión).

Sí, "defiendo" la ciencia porque es un ámbito que también conozco bastante bien y creo firmemente en la investigación científica. También soy una enamorada de todo lo que contribuya sanamente a hacernos seres más completos y en definitiva, humanos más felices. Así que, aunque no me gusta eso que considero a veces tan limitante de "defender" algo (ya que no creo que de eso se trate, sino de dialogar, porque más que blancos y negros yo veo muchos matices de colores), de ser algo, en todo caso me considero una defensora del sentido común.

jueves, 28 de enero de 2016

¿Medicina o timo?

¿Curar, tratar, paliar?

¿Existen tratamientos naturales contra el cáncer? ¿Qué credibilidad nos merece quien nos "vende" cosas como las hojas de olivo contra la leucemia? ¿De verdad puede ser reprogramado el ADN con palabras y frecuencias? ¿Es la iridiología "el arte de no ver nada y cobrar por ello"? Este artículo la compara con la astrología y Sophie habla de "cancerofobia" en Esos magníficos bulos "médicos"...

El Dr. Moncayo ha dedicado 30 años a investigar los patrones biológicos relacionados con el índice de absorción de luz de la mujer embarazada. Según sus defensores, la Medicina Biorreguladora representa un puente entre la homeopatía y la medicina convencional. Una nueva forma de curar que se considera una alternativa dentro de la Medicina. La nueva medicina energética incluye la dimensión espiritual del ser humano para entender la enfermedad y la salud. El Dr. Manel Ballester Rodès, cardiólogo Jefe de la Unidad de Cardiología del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida y catedrático de Medicina en la Universidad  de Lleida, explica la base científica de la Medicina Energética en este vídeo. Consulto a otro médico que desmiente alguna de sus explicaciones. 

¿Con qué nos quedamos? Entre tanta confusión, ¿cómo separar el grano de la paja? ¿Son serias estas propuestas o son un timo? ¿Sirven para curar, para aliviar o para nada? En Estados Unidos, el Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alternativa (NCCAM) ofrece unas pistas para verificar la efectividad de las terapias alternativas y complementarias. Desde Magonia se denuncia que el principal centro público de medicina alternativa en este país, dependiente de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) estadounidenses, haya cambiado de nombre como Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integral (NCCIH) "para seguir haciendo pseudociencia".

Según el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN), la nutrición ortomolecular es, por ejemplo, una "propuesta paracientífica, engañosa, fraudulenta y potencialmente peligrosa". La Junta de Andalucía y la Sociedad Andaluza de Cancerología (SAC) premiaron a la asociación Proyecto Mariposa, que utiliza en el tratamiento de esa enfermedad el reiki, las flores de Bach o la acupuntura, unas técnicas que Magonia considera "pseudoterapias". “La Contra” de La Vanguardia es vista también por el escepticismo como "trampolín" para la charlatanería, que en "La lista de la vergüenza" denuncia que la Universidad de Lleida imparta reflexología podal.

Entre las denuncias escépticas figuran un curso de flores de Bach programado por la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña y las Islas Baleares, un seminario sobre Feng-Shui organizado en la Universidad de Granada por el Instituto Confucio o los cursillos sobre reiki, feng shui, flores de Bach, astrología china y reflexología que organiza la Oficina de Información Juvenil del Ayuntamiento de Erandio, un libro de la Universidad de Salamanca sobre la hipnoterapia como técnica para acceder a vidas pasadas y el programa de Medicinas alternativas y complementarias para profesionales del Hospital Universitario de Alcalá de Henares. Mientras en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y el Hospital Clínico San Carlos se celebraba las IV Jornadas sobre el control de las emociones con Flores de Bach para profesionales sanitarios, el Colegio de Médicos de Madrid ofrece cursos que despiertan la crítica escéptica.

La FDA alerta sobre el peligro de los "productos milagro" en un video mientras en España, FACUA-Consumidores en Acción ha puesto en marcha una campaña para denunciarlos. En nuestro país, medio centenar de investigadores aseguran en esta carta "contra las pseudociencias y las artes mágicas" que la "proliferación de estas mal llamadas terapias está poniendo en riesgo médico a un grupo de población especialmente vulnerable". Por su parte, el blog "Te atreves a despertar" denuncia la persecución a los chamanes y las plantas medicinales.

jueves, 21 de enero de 2016

Ciencia y espiritualidad

Salud, pseudociencia y escepticismo

"No hay ninguna razón para que la ciencia se autolimite a los métodos considerados ortodoxos. No hay ninguna razón para que renuncie a problemas como amor, creatividad, valor, belleza, imaginación, moral y alegría, dejándolos del todo en manos de los no-científicos, poetas, profetas, clérigos, dramaturgos, artistas o diplomáticos". Lo escribía Abraham Maslow en "El hombre autorrealizado" y en el siglo XXI, el debate sigue de plena vigencia.

Claudio Naranjo explica en esta entrevista que dejó la ciencia al sentir "que la filosofía y la psicología afrontaban mejor el dolor de la infelicidad". Este médico psiquiatra cambió de rumbo "para ejercer como psicoterapeuta" porque "vi que la medicina farmacológica abordaba síntomas, pero no la raíz del problema del paciente". Mónica Felipe-Larralde se hace eco de la reflexión sobre ciencia, salud y enfermedad al abordar los determinantes sociales de la salud en su blog.

¿Mueve montañas la fe del escéptico, tal y como titula Pablo Linde este artículo? Redes abordó el caso de los científicos malditos por la religión y la ciencia en un programa que encontré al hilo del artículo sobre Wilhelm Reich "In Defense of Wilhelm Reich: An Open Response to Nature and the Scientific /Medical Community", que la revista Nature (Glaussiusz 2012) presenta como un "desgraciado ejemplo de la influencia del escepticismo de algunos medios de comunicación para la correcta evaluación de hallazgos científicos".

Por su parte, Jane Risen analiza en un articulo en Psychological Review porqué personas adultas, inteligentes y emocionalmente estables que no se consideran supersticiosas se dejan llevar por pensamientos irracionales que influencian su manera de pensar, sentir y comportarse. "La intuición mágica predomina” porque "detectar un pensamiento irracional y corregir este error son dos procesos separados", según afirma esta profesora asociada de la Universidad Chicago Booth School of Business en "Believing What We Don't Believe: Acquiescence to Superstitious Beliefs and Other Powerful Intuitions".

El ilusionista James Randi está convencido de que "la gente que cree en pseudociencias no es idiota", sino que "le falta información" y reclama más escepticismo. ‘Pseudociencia’ es el cómic de Darryl Cunningham sobre fraudes y timos, del que se hace eco Magonia. Los escépticos critican, no sin razón, nuestra falta de cultura científica y el recurrente "yo lo vi, yo lo viví".

Este interesante artículo trata de desentrañar las entrañas de la ciencia, la pseudociencia, el “pensamiento mágico científico” y el “escepticismo científico”. Mientras según este otro la telepatía está comprobada científicamente, el psiquiatra Ian Stevenson asegura que sus investigaciones demuestran que la reencarnación humana es un hecho¿Estás ahí? El espiritismo ante la ciencia es un documental en el que, sin embargo, el divulgador Miguel Ángel Sabadell utiliza el método científico para demostrar que no se puede hablar con los espíritus.

¿Podremos llegar a integrar alguna vez ciencia y metafísica? La clave está en la pregunta de Lourdes Martos, que yo también me hago: ¿la ciencia al servicio del hombre o el hombre al servicio de la ciencia?. Este extenso artículo publicado en Misterios de la astrofísica analiza este cambio de paradigma y el consiguiente nuevo modelo científico.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuestión de cerebros

¿Somos seres solo racionales?

"La persona necesita alimentarse de otra cosa además de conceptos", asegura el psiquiatra Claudio Naranjo. El filósofo David Hume decía: "La razón es, y sólo debe ser, esclava de las pasiones". Y Jorge Pastor reivindica "el periodismo de las emociones". La mayoría de escépticos, por su parte, cree que la mayor parte de nuestras decisiones son racionales.

Un estudio del profesor Read Montague confirma las mediciones de la neuromercadotecnia al escanear las respuestas del cerebro a diversos mensajes. Valentin Fuster habla de las conexiones neuronales en este video en el que asegura, entre otras cosas, que "el alma está en la red del cerebro". El funcionamiento de éste queda gráficamente explicado en esta conferencia TED en la que se pone de manifiesto la diferencia entre usar el hemisferio derecho e izquierdo. Jean-Pierre Garnier Malet, doctor el Física y padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo va más allá y asegura que tenemos un tiempo consciente y otro imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al primero: "entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión", explica. "Tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes" y el hombre "vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales".

Durante estos días, en los que se está dando a entender que todo aquello que no permite "el análisis crítico y desde la razón" no es válido, he tenido la sensación de estar rodeada de dos tipos de personas: los escépticos que solamente utilizan la parte racional de su cerebro (o las conexiones neuronales correspondientes) y quienes utilizan el área contraria olvidando su capacidad crítica para exigir rigor científico. Ahora, siento que ese conflicto está en nuestro interior. Es algo así como estar desdoblado/a. Creo que es momento ya de poner fin a la dicotomía que pregona, por ejemplo, Juan Manuel de Prada.

Las prácticas en Conciencia Plena, el estado de meditación o las experiencias de vivencia de diversas técnicas psicocorporales permiten comprobar por sí mismo este "estado" de unión con el todo que tan gráficamente describe Jil en el video y que tan inútil resulta tratar de explicar de manera racional. Las investigaciones sobre Atención Plena hablan de "expansión de la conciencia" para referirse a lo que en el ámbito espiritual se conoce tradicionalmente como el "despertar", que básicamente consiste en que, cuando empiezas a desarrollar otro tipo de capacidades (usando otras partes de tu cerebro y generando nuevas conexiones neuronales) es como si despertaras de un sueño, como si se descorriera un velo y empezaras a ver más allá, "lo sutil" como se dice en el ámbito "alternativo". Se trata de empezar a usar otras capacidades más allá de la racional-cortical. Entre otras cosas, porque además de mente tenemos cuerpo y porque parece ser que lo realmente útil para la vida está en otro lado de nuestro cerebro.

En los Programas de Reducción de estrés según el método Midfulness se habla de “vivir desde la cabeza y no con el cuerpo” como uno de los factores causantes de estrés. Mi experiencia es que cuando solamente usamos nuestras capacidades racionales, es habitual que padezcamos numerosos bloqueos a nivel corporal y emocional, que se solucionan con técnicas psico-corporales o psicoterapias. Es algo así como "estar mutilados" o disociados, como escribí en mi post del 3 julio 2011.

Bruce Lipton, doctor en Medicina, habla del subconsciente como "un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente". Del inconsciente habla también Eduardo Punset en una entrevista publicada en ABC, en la que explica que el pensamiento consciente "ocupa un lugar muy pequeño en el cerebro", mientras que "el grueso de nuestras ideas son producto de la intuición y el inconsciente". Este profesional ha perdido muchos puntos en credibilidad desde que me anuncia en televisión ese pan en el que "todo es natural y nada artificial" y que, sin embargo, dura semanas sin estropearse ni enmohecer. Sin embargo, estoy de acuerdo con él cuando afirma que todos estos avances nos van a permiri "dar a cada uno en función de sus necesidades", tal y como avanzaba ya en una entrevista publicada en marzo 2007 por la revista Periodistas FAPE.

Como Eduardo Galeano, reivindico "el derecho al delirio" que es, en definitiva, el derecho a soñar

jueves, 8 de diciembre de 2011

Ciencia y pseudociencia

¿Es válido lo no científico?
 
Según publica Magonia, en 2005 la Organización Médica Colegial (OMC) quiso "poner orden" en las llamadas medicinas alternativas y, con ese objetivo, fue creado un comité dirigido por Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Vizcaya. En la misma publicación se asegura que "nuestra primera obligación como periodistas es ofrecer información fiable a nuestros lectores y, por ello, no podemos dar crédito a terapias “no avaladas científicamente”.

José María Riol Cimas, Director de Ciencia y pseudociencias 2003, 2007, 2010 y 2011, anuncia que "en la Universidad de La Laguna (Tenerife) ya vamos por la undécima edición del curso interdisciplinar de extensión universitaria Ciencia y pseudociencias, un curso de 60 horas (6 créditos) del Vicerrectorado de Relaciones Universidad y Sociedad dedicado, desde el año 2001, a la divulgación científica, el análisis objetivo de las pseudociencias y la difusión del pensamiento crítico" que pretende "aportar al alumnado, mediante el conocimiento científico, las herramientas intelectuales imprescindibles para construir (o reforzar) un mínimo blindaje intelectual, necesario ante la avalancha de pseudociencias y creencias irracionales que azota a nuestra sociedad" y "contribuir al desarrollo de la divulgación científica, el análisis objetivo de las pseudociencias y la difusión del pensamiento crítico". De todo ello se habla en el libro "Las pseudociencias ¡vaya timo!" de Mario Bunge y el debate ha saltado a las redes sociales.

En el grupo Periodismo científico y divulgativo de LinkedIn, se recuerdan, entre otras cosas, el experimento realizado para demostrar que el agua no tiene memoria tras el error de Nature al respecto. E incluso se ha abierto un debate con respecto a si la divulgación de Eduard Punset es ciencia o pseudociencia, en el que se le reconoce haber acercado la ciencia a la población y entrevistar a personajes interesantes a quien, de otro modo, nadie da voz, aunque también a grandes "charlatanes". Y se denuncian graves deslices de este abogado y economista como el de "los patos Mallard". El blog "El retorno de los charlatanes" denuncia los problemas de divulgación de Punset, al que critica que "promueve la creencia de que la acupuntura tiene propiedades curativas, pero no lo prueba, afirma que el chi existe, pero no lo prueba", y que "se le considere una autoridad en ciencia (sin que él haga nada por moderarlo o matizarlo)". Un Punset que, por cierto, en una entrevista publicada en marzo 2007 por la revista Periodistas editada por la Federación de Asociaciones de la Prensa (FAPE), defendía que la ciencia es "la gran esperanza de futuro frente al dogmatismo".

Interesante también el debate "¿Científicos y periodistas comparten los mismos intereses?" organizado por el Instituto RTVE, Fundación Esteve e Indagando TV, en el que han participado Manuel Seara, director de A hombros de gigantes de RNE; Paul King, Productor de la cadena británica BBC; Manuel Toharia, Director científico del Complejo Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia y Lorenzo Pinna, Responsable de formatos científicos de la cadena de Televisión Italiana RAI. En él se han planteado cuestiones como si las revistas científicas podrían estar utilizando criterios periodísticos más que científicos a la hora de elegir los artículos que quieren publicar -"corremos el riesgo de que para asignar fondos a la ciencia se utilicen criterios periodísticos sensacionalistas"- y se han escuchado cosas como que "el niño es científico en potencia, le frustramos en el colegio. Damos respuesta a preguntas que no tienen" o "los científicos que discrepamos, que decimos cosas diferentes a las que se quieren oir, no salimos en los medios de comunicación". Además se denuncia que "la investigación privada también es fundamental y en España es todavía mínima". Jared Diamond no está de acuerdo con que sean periodistas y no científicos quienes hablen de ciencia, tal y como explica en este artículo.

¿Es pseudocientífico todo lo que carece de explicaciones científicas? El conflicto surge para mi gusto cuando hablamos de disciplinas cuya falta de validez científica no las invalida como herramienta últil para para la vida. En mi opinión, la confusión parte de hacer equivalente esa falta de evidencia científica con la falta de rigor y suponer que todo aquello que no se puede medir por la ciencia tampoco es válido para el ser humano, catalogando en términos de utilidad disciplinas que, si bien no son científicas, bien utilizadas y en buenas malas pueden -aunque no siempre sea así- ser efectivas y aumentar nuestra calidad de vida. Estoy pensando en las humanidades, la religión -poco fiable para científicos como Sydney Brenner- o parte de la psicoterapia. La cuestión es, ¿es compatible la ciencia con la trascendencia? 

Estoy convencida de que la investigación científica es la base, entre otros factores, del progreso de un país. Me entristece contemplar la fuga de cerebros cuando contamos con mentes privilegiadas y excelentes equipos de investigación, necesarios para el avance de cualquier nación. Denuncio la privatización de la universidad y el negocio de la educación. Pero con esta excusa, en estos días me encuentro con que se denuncian cursos como el Experto en Desarrollo Personal, Educación Consciente y Mindfulness (Conciencia Plena) o un taller teórico-práctico sobre el enfado de la Unidad de Atención Psicológica de la Universidad de Almería y que se da por hecho que lo que no se investiga no es válido.

Cualquier persona que haya hecho trabajo personal conoce la enorme utilidad para su vida diaria de aprender a manejar su enfado, su agresividad, su rabia, el conflicto o elaborar un duelo. En manos de buenos profesionales, este tipo de cursos pueden ser una excelente herramienta para la vida. Especialmente los más racionales podemos beneficiarnos de este tipo de técnicas ya que es habitual que personas con un excelente juicio crítico y gran capacidad intelectual no sepamos lo que sentimos ni tengamos la más mínima conciencia corporal. Es el caso de quien escribe estas líneas y, sospecho, de la mayoría de escépticos que defienden exclusivamente el uso de la razón. ¡Somos seres completos!

Afortunadamente, los pioneros que experimentaron en su práctica clínica los beneficios del contacto físico para la salud no esperaron a que la ciencia demostrara los efectos fisiológicos que produce un abrazo. ¿Necesitamos que todo esté comprobado científicamente? Como seres racionales que somos, mi respuesta es SÍ. ¿Necesitamos esperar a que la ciencia nos demuestre los beneficios del abrazo en lugar de abrazarnos y ver qué pasa? ¿Y cómo explicamos lo que sentimos ante una puesta del sol, un atardecer en el mar o un amanecer en la montaña? ¿Hace falta que alguien nos diga qué pasa en el organismo ante semejantes panoramas? Como seres corporales, emocionales, espirituales mi respuesta es NO.

Una vez más, apelo a la integración. Como profesionales tenemos la obligación de consultar a expertos, de investigar y de aceptar los avances científicos aunque en ocasiones puedan desmontar alguna de nuestras creencias más arraigadas. Como seres humanos, es inteligente abrir la mente, responsable estar bien informado y sabio aprender a desmontar mitos. Pero también atreverse a probar, experimentar y practicar aunque en ocasiones, se puedan refutar nuestras ideas más fijas. A esto lo llamo "aprender a descolocarse" que, en definitiva, consiste en APRENDER A VIVIR. De este modo, puede que consigamos que nuestros niños y niñas sí quieran convertirse en científicos. Porque, como publica Antonio Martínez Ron, "el arte, el sueño y la risa no están reñidos con la Ciencia".

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Terapias, pseudociencias y productos milagro

¿Esoterismo o exoterismo? 

En estos días leo que homeopatía, aromaterapia o acupuntura "pueden afectar a la salud de las personas". No sé si para bien o para mal. Preparo varias entradas sobre algunas de estas técnicas y abordo ahora algunos de los conceptos que han formado parte de los diversos debates sobre las pseudociencias.

Acerca de la radiestesia, un lector de El Mundo recuerda que el estudio sobre "los efectos de las radiaciones electromagnéticas en los seres vivos lleva realizándose de forma intensiva desde mediados de los 90". Malibran también asegura en el citado artículo que "el telurismo y la radiestesia han sido documentadas e investigadas en Rusia y Estados Unidos".

Del Feng Shui no tengo más nociones que mi experiencia y la de varias personas allegadas que han aplicado sus principios en casa. Como anécdota, una conocida, que es ingeniero, la puso en práctica en su hogar e invitó a una amiga arquitecto y decoradora de interiores, que comprobó cómo cada uno de los detalles correspondía a algún principio de la arquitectura o el interiorismo que, si bien no son ciencias exactas, quiero pensar que sí se trata de disciplinas con algún rigor académico.

Sobre Geometría Sagrada habla en este video el arquitecto Jaime Buhigas Tallon, autor del libro La divina geometría, que ha participado con la ponencia "El código secreto de la Naturaleza: la divina geometría" en el "Congreso nacional de Filosofía antigua y ciencia actual" coordinado por el filósofo Miguel Ángel Padilla y organizado por la Asociación UNESCO para el diálogo Intercultural e Interreligioso en Málaga y la Organización Internacional filosófica Nueva Acrópolis en España con la colaboración de la Diputación de Málaga y varias instituciones y asociaciones. El evento ha contado con seis ponentes que han abordado "el encuentro entre la sabiduría que nos llega de la antigüedad y los nuevos enfoques y descubrimientos de la ciencia" con intervenciones como "Actualidad científica de los filósofos griegos", a cargo de Serafín Pazo, doctor y catedrático numerario de Farmacia y Química; "Ciencias y neurociencias ante la meditación", impartida por Gabriel Aguilera, catedrático de la Escuela de Ingeniería Informática de la UMA y profesor de meditación y yoga; o "Medicina para el cuerpo y para el alma", del Dr. Juan Martín Carpio, especialista en acupuntura y medicina china y escritor e investigador de las tradiciones médicas en el antiguo Egipto.

Que los productos milagro son un timo es obvio y por supuesto, la mayoría carece de base científica; prueba de ello es la quiebra de Power Balance. Ya lo decía Alexander Poraj durante la visita de Willigis Jagger a Madrid al explicar la diferencia entre espiritualidad y “mercado esotérico”. Para él, “las promesas de experiencias a corto plazo no funcionan” y, ante tanta oferta y promesa de falsa espiritualidad propone, “al menos, DUDAR”. Miguel Ángel Aguado escribe en el número 133 de la revista "Red Alternativa" una crítica a lo alternativo en la que denuncia que "en este mundillo todo vale si es que vende" y, bajo el títlo "Lo alternativo ¿trampa u oportunidad? ¿estancamiento o evolución?", pide que "afine cada uno la luz de su consciencia para discriminar la chispa de verdad que los maestros encarnan entre tanta confusión con que los liantes se enriquecen".

Por cierto, "esoterismo" es un término genérico usado para referirse al conjunto de "conocimientos, doctrinas, enseñanzas, prácticas, ritos, técnicas o tradiciones de una corriente filosófica o religiosa, que son secretos, incomprensibles o de difícil acceso y que se transmiten únicamente a una minoría selecta denominada iniciados, por lo que no son conocidos por los profanos". Por extensión, se refiere a "toda doctrina que requiere un cierto grado de iniciación para estudiarla en su total profundidad". El "exoterismo" se refiere a las "doctrinas y enseñanzas de tipo filosófico-religioso que no se ven limitadas a un determinado grupo de miembros y que, por lo tanto, son susceptibles de ser divulgadas públicamente y sin secreto". En este sentido es un concepto opuesto a esoterismo. El conocimiento exotérico es fácilmente accesible para el público común y transmitido libremente.

martes, 6 de diciembre de 2011

Ciencia, creencias y negocio

 Debate sobre las pseudociencias

Resumo el debate que se ha desatado tras las diversas campañas contra las pseudociencias

Extraigo los comentarios del artículo de El Mundo al respecto.

Yavabien recuerda (muy mal expresado, eso sí) que "el cambio de paradigma científico (Kuhn) siempre se ha desarrollado a base de enfrentarse a gente cerrada de su tipología" y pone como ejemplo el Mindfulness, "una técnica de modificación de conducta bien establecida científicamente y de primera línea para el tratamiento de la ansiedad, como técnica de relajación", basada en la meditación, de origen religioso. También se pregunta si vamos a llegar al punto de que "tengamos que eliminar los estudios de Teología porque no son ciencia, los de Latín porque ya nadie lo habla, los de Filosofía porque muchos de sus objetos son razonamientos sin prueba empírica... Por cierto, las mal llamadas Ciencias Jurídicas tampoco utilizan el método científico, ¿las eliminamos?", dice. WSmith recuerda que "Newton, Einstein y Heisenberg sí disponían de esas herramientas conceptuales porque habían disfrutado de una formación integral" y "el hecho de que no fueran filósofos de escuela no quiere decir que no tuvieran una formación filosófica amplísima. Einstein, por ejemplo, era un lector voraz de Spinoza". Y frente a quien propone que la "Religión solo debería impartirse como una rama de historia y la Filosofía reducirse a la ética", argumenta que "la filosofía es mucho más amplia que la ética y no se puede hacer ética sin contar, por ejemplo, con un marco antropológico previo. La filosofía también incluye la lógica, la filosofía del lenguaje, la ontología, la teoría política y del derecho (la democracia y el capitalismo no cayeron del cielo) y las ciencias remiten en último término a problemas filosóficos de los que no se puede ocupar un científico sin formación filosófica porque carece de las herramientas conceptuales para afrontarlos".  

Hartiakozu cree que "no puedes enseñar una creencia como si fuera una ciencia" y pone como ejemplo "los másters de psicología: cuando empiezan a hablar de coaching, mindfullness y todas esas cosas que se comprenden desde las teorías clásicas cognitivo-conductuales, científicamente comprobadas, y se venden como si fueran disciplinas aparte que todo el mundo puede aprender".  

Y por último la intervención de Agridulce: "a mi lo que me preocupa es que con conocimiento empírico que está al alcance de cualquiera, se pretenda hacer negocio en la universidad. Me parece poco serio que se anule un postgrado por la crítica de un hiper-racionalista. Lo que me hace pensar que los autores del postgrado tenían más interés en cobrar que en divulgar conocimiento".  

lunes, 5 de diciembre de 2011

Campañas contra las pseudociencias

Cambiar el mundo en un solo clic 

En este mundo en el que hasta los alumnos de la cátedra de Introducción a la Economía de la Universidad Harvard se han revelado para exigir nuevas perspectivas académicas y denunciar que tienen "muy poco acceso a aproximaciones económicas alternativas", en el que pedimos un modelo económico alternativo, modos de vida alternativos y sostenibles, sistemas políticos alternativos... asistimos a la puesta en marcha de varias campañas contra las pseudociencias y diversas disciplinas "alternativas".
 
La Asociación Española de Comunicación Científica ha emitido un comunicado en el que se manifiesta contra los cada más numerosos cursos de contenido pseudocientífico en las universidades españolas tras la iniciativa de Alberto Fernández (bloguero de "Cerebros no Lavados") de protestar en Actuable ante la inclusión de un curso en la Universitat de Girona sobre "Salud y Armonía del Hábitat". Según el diario El País, el posgrado, orientado a arquitectos y diseñadores de interiores y apoyado por la Agrupación de Arquitectura y Sostenibilidad del Colegio de Arquitectos de Barcelona, "partía del estudio del electromagnetismo y los efectos de los campos electromagnéticos sobre la salud". La AECC critica la presencia de ciertas disciplinas "disfrazadas de ciencia" en los currículos académicos y habla de "actividades o conocimientos que no han demostrado su efectividad ni tienen investigación rigurosa o permiten el análisis crítico y desde la razón". Estas disciplinas, que "nunca han sido demostradas", son "charlatanerías" y "palabrería barata" o "supersticiones pseudointelectuales" para algunos, mientras que el departamento de Arquitectura e Ingeniería de la Construcción, del que forma parte el coordinador del curso, defiende la base científica del postgrado y asegura que "hay bibliografía sobre el tema y artículos publicados en revistas contrastadas"

Me consta el excelente trabajo de Francisco Polo a cargo de esta plataforma y estoy de acuerdo con la mayoría de las campañas que se han puesto en marcha hasta ahora desde Actuable. El mismo día que escribo esto me adhiero a la campaña "por la opción de tener un parto domiciliario amparado por la Seguridad Social española". Una de cal y otra de arena. Sin embargo, me temo que con la facilidad de cambiar las cosas "en un solo clic", en ocasiones erramos (y entono el mea culpa, yo la primera) al difundir textos que no hemos leido, hablar de lo que no sabemos o "meter todo en el mismo saco". 

En esta ocasión, me temo que hemos caido en en error de, como dice un tal Kalikrates en un comentario al artículo publicado por el diario El Mundo, "mezclar churras con merinas". Porque bajo el paraguas de la evidencia científica, en estos días se ha puesto en duda hasta la utilidad de la filosofía, el arte o la poesía. Y bajo la etiqueta de "pseudociencias" se está hablando de algunas disciplinas que, ni son ciencia, ni deberían pretender serlo, aun en el caso de que se trate de excelentes herramientas para mejorar nuestro bienestar, sanar patologías, hacernos seres más equilibrados y, en definitiva, contribuir a nuestra felicidad. Algunas de las cuales, a pesar de la falta de investigación rigurosa, sí han demostrado su efectividad, por ejemplo en el ámbito sanitario.

Uni Laica ha denunciado incluso la creación de la Cátedra de Teología en la Universidad de Granada, pidiendo su eliminación. Un tal Aldous recuerda en un comentario al citado artículo que teología "es el estudio objetivo y empírico de los conceptos relacionados con las distintas divinidades, sin entrar a valorar la validez de las mismas pero siempre siguiendo métodos racionales no empíricos y análisis conceptuales".

También ha comenzado otra recogida de firmas contra la Facultad de Psicología de la UGR, que otorgaba 8 créditos por la asistencia a un curso pseudocientífico de "formación en constelaciones familiares". Sobre esta técnica de la terapia sistémica preparo un post a falta de documentarme mejor. 

Y en estos días ha levantado polvareda el libro que ha editado el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba sobre la "Sábana Santa" coordinado por Alberto Villar, hermano mayor de la cofradía Universitaria de Córdoba. La Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia acogerá el próximo mes de abril el "Primer Congreso Internacional sobre la Sábana Santa en España". El blog "La lista de la vergüenza" lo califica de "acto de carácter supersticioso y pseudocientífico".

Otra campaña puesta en marcha en esta "cruzada contra las pseudociencias en la universidad" ha sido contra la Universidad de Alcalá de Henares por incluir el curso "Especialización en Aplicaciones Terapéuticas del Qi-Gong", considerada una técnica "que no ha demostrado científicamente su validez terapéutica". En la campaña se recuerda que "la esperanza de vida media actual se debe a que tenemos una medicina basada en ciencia, es decir, en un conocimiento basado en la evidencia" y se denuncia que "los fundamentos del Qi-Gong se arraigan en el concepto de Chi, es decir, una energía vital según la tradición oriental. Pero la tradición no es ciencia". De hecho, "no hay estudios en la literatura científica que avalen la existencia del Chi. Si la medicina ha avanzado es gracias a que se basa en pruebas y no en un compendio de tradiciones aglutinadas de forma acrílica". Se asegura que esta disciplina "no ha demostrado su efectividad ni tienen investigación rigurosa que la respalde".

Mi aportación en este punto es que la eficacia del chi-kung la puede comprobar cada cual practicando y ver si mejora su forma física o su estado mental. Acerca de su eficacia terapeútica son los profesionales que la están aplicando quienes podrán corroborar sus efectos en pacientes, que hasta donde yo sé están resultando bastante positivos. Y ambas experiencias son independientes de -a la vez que compatibles con- las creencias de cada cual en Dios o la energía universal. Dejemos que la ciencia nos demuestre si existe o no la energía, ya que cada avance científico supone un paso adelante para la humanidad que, por su parte, sigue intentando APRENDER A VIVIR.