esencia

Dicen que el camino más largo es hacia el interior: dura toda la vida. Y que solamente podemos cambiar el mundo si cambiamos por dentro. En realidad, creemos que nos transformamos y lo que hacemos es encontrarnos con nuestra propia esencia. Porque la única tarea del ser humano es SER humano y el propósito de la vida consiste en VIVIR: te invito a ser TÚ, tu ser auténtico.

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domingo, 22 de mayo de 2011

Informando sobre la Spanish Revolution

Busca y compara

Me tomo la jornada de reflexión para eso, reflexionar.

Por fin me he animado a salir a la calle para comprobar qué esta pasando en realidad estos días. Y lo que escribo bajo el título "España despierta" es lo que yo he visto y lo que he vivido. Por supuesto, es MI RELATO de vivencias, que parte de MI experiencia personal en la calle y MI visión de los hechos. Os animo a que no os creais lo que NADIE os cuenta y salgais a la calle a comprobar lo que está pasando por vosotr@s mism@s para después, poder EXPRESAR vuestra propia opinión. Para empezar, estaría bien leer el manifiesto o el comunicado de prensa emitido por Democracia Real YA. Y visitar las páginas web de la Spanish Revolution, el Movimiento 15M, la acampada en Sol y las asambleas de los barrios. En Madrid se puede consultar el listado de asambleas populares. También me existe la iniciativa El estado del malestar. En youtuve circulan numerosos videos sobre el movimiento, que también está presente en redes sociales como Twitter o Facebook.

Radio Baurú retransmite lo que sucede en La Puerta del Sol y también Periodismo Humano retransmite en directo desde #acampadasol en Madrid

Para más información remito a un video sobre el comienzo de las movilizaciones, las batucadas en Sol, las protestas con arte en Sevilla, el desalojo de la Plaça Catalunya, un artículo que me parece refleja bien lo que está pasando y unas consideraciones sobre la manifestación del 15M en un blog que también me parece sensato. Lo que NO significa que esté de acuerdo con todo lo que se dice. Tampoco justifico la violencia empleada en ningún caso y menos cuando quienes la utilizan son ciudadanos indignados, como ha ocurrido en Valencia.

El movimiento no solamente se ha replicado, por ejemplo, frente al Consulado español en Lisboa o frente a la embajada española en Budapest. Sino que, según parece, ya se ha "exportado" y adaptado a otros países, como Alemania, Italia o Francia, donde la "Spanish revolution" es ya la "French revolution".... y así sucesivamente. De hecho, The Huffington Post dedica su portada a #SpanishRevolution y el francés Liberation abre con un monográfico sobre "La primavera ibérica". ¿Qué más queremos? Esto es un despertar, espero que de conciencia. Un fenómeno que incluso ha dividido a los sociólogos, como publica el diario El País.

Las voces son muchas y diversas. Ignacio Escolar, periodista y columnista diario en Público, analiza en su blog una decena de mentiras que estos días se han dicho sobre Democracia Real Ya y realiza cuatro propuestas para una democracia mejor. Antonio Muñoz Molina nos advierte de que es Hora de despertar, Carlos Taibo habla para los manifestantes en Sol, José Luis Sampedro se suma a la iniciativa del 15M y Benjamín Balboa realiza varias reflexiones interesantes al hilo de lo publicado en otros blog. Más extensas son las ponencias de Arcadi Oliveres.

Animo, una vez más, a experimentar por tí mism@, a no creerte lo que te dicen, a mirar y ver y, si te fluye y estás de acuerdo o indignad@, unirte al movimiento. La vida solo se vive VIVIENDO.

Spanish Revolution

sábado, 21 de mayo de 2011

España despierta

Por una libertad real YA

En los últimos días, miles de personas han salido a las calles de diversas ciudades españolas para mostrar su indignación ante la situación actual. Por fin, España despierta de un largo letargo. Me sorprende que no nos hayamos movilizado mucho antes; ahora bien, quien esté libre de responsabilidad que tire la primera piedra, porque nadie (o casi nadie) nos hemos movido del sofá hasta ahora.

Personas progresistas y conservadoras; de derechas, izquierdas o apolíticas; ateas, agnósticas, religiosas o espirituales… gente de todo tipo y condición que, simplemente, sueña con un mundo mejor. Otro mundo es posible, un mundo en el que las personas seamos felices, respetuosas con las diferencias y libres. En definitiva, HUMANAS. No olvidemos que “utopía” es, según la RAE, un “plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación”; es decir, aquello que todavía no se ha realizado. La vida se vive viviendo así que: seamos utópic@s.

Piden –pedimos-, entre otras cosas, una democracia real, lejos de la “partidocracia” y el bipartidismo PPSOE; la reforma del sistema electoral; una justicia eficaz e independiente; una banca pública (personalmente, matizaría y hablaría de una banca ética, es mi opinión). Hay quien propone sustituir la expresión “¡Democracia Real YA!” por “¡Libertad Real YA!”. Como dice un letrero: “no somos antisistema, el sistema es antinosotr@s”. Por supuesto, quien no quiera ver tiene todo el derecho del mundo a taparse los ojos.

Durante unos días, yo también he mantenido un sano –así lo considero- escepticismo. Espero que este movimiento no sea una maniobra de ningún grupo organizado. Deseo también que esto no sea un sueño del que toque despertar y que las movilizaciones continúen después del 23 de mayo, tras las elecciones en España. Confío, en fin, en que las personas que hemos salido a la calle para pedir un cambio hemos realizado antes un cambio personal, interno y profundo. Porque “no podemos cambiar el mundo si antes no cambiamos nosotros por dentro”. Siento que asisto a un momento histórico, algo que lleva años gestándose. Los grandes maestros espirituales hablan desde hace tiempo de una profunda transformación; un cambio de era, dicen algunos y algunas. Los cambios siempre dan miedo y, frente al miedo, lo único que podemos hacer es mirarlo cara a cara.

En la manifestación que el 15 de marzo de 2011 recorre las calles de Madrid, me río con consignas como “¡íto, íto, íto, quiero mi pisito!” o, caminando hacia detrás, “¡con este sistema vamos de culo!”. Otras meten el dedo en la llaga: “presupuestos militares para gastos sociales”. En definitiva, “no falta dinero, sobran ladrones”. Por supuesto, como siempre, hay quien aprovecha para exponer sus reivindicaciones particulares y partidistas. De todo tiene que haber en la viña del señor. Eso sí, no permitamos que se nos manipule, desde ningún lado. Esta ola ha de trascender ideologías y creencias. 

En casa, estos días intento enterarme de lo que está pasando en la calle. En varios momentos enciendo el televisor y la radio: ni una palabra. Me conecto a Internet y por fin, me informo. Leo el manifiesto. No, no se trata de que esté de acuerdo con todo lo que se pide; tampoco justifico jamás la lucha ni la violencia; sí creo que es necesario un cambio real, profundo y pacífico, social y económico. Un cambio de sistema con el que llevamos años soñando miles de personas. Y como soñar es gratis y, además, humano, decido salir a la calle porque, como leo en un cartel: “deseo, luego existo”.

Me cuentan que el movimiento está organizado por algún grupúsculo interesado. Me acerco a la concentración de la Puerta del Sol, en Madrid, para comprobarlo con mis propios ojos. Una vez más, me encuentro con personas de todo “color”, edad y condición. Incluida la “generación NI NI”: ni PP ni PSOE”. Compruebo por mí misma que cualquiera puede apuntarse para formar parte de la organización; también tienes la posibilidad de tomar el altavoz para expresarte libremente y todo se está desarrollando de manera asamblearia. Algo con lo que llevan –llevamos- años soñando grupos tan diversos como ONGs, asociaciones, cooperativas, humanistas, grupos cristianos, “biodanceros”, yoghis… y mucha gente de bien no adscrita a ninguna ideología ni creencia particular. Una estructura horizontal es posible y, en muchas organizaciones, es una realidad desde hace años.

Emoción se palpa en el ambiente cuando se despliega una pancarta con el lema: “el conocimiento nos hace responsables”. Emoción profunda al grito de “¡el pueblo unido jamás será vencido!” Esto empieza a ser una sociedad participativa. SIN MIEDO

martes, 17 de mayo de 2011

martes, 10 de mayo de 2011

Café & Periodismo

Periodismo científico

Asisto al Café & Periodismo, excelente iniciativa de Millán Berzosa, al que doy mi enhorabuena por la gran organización y por la calidad del evento. Excelentes ponentes y buen ambiente en una tarde de sábado en Madrid, en este caso dedicada a hablar de Periodismo Científico. De acuerdo con casi todo lo que se habla.

Ahora bien, tres cuestiones me hacen reflexionar y me plantean serias dudas como profesional de la información.

Hablamos de la falta de rigor; todos y todas estamos de acuerdo en la necesidad de ser riguroso/a, a la vez que se atrae al público sin caer en el sensacionalismo. Se pone como ejemplo de la falta de rigurosidad un estudio sobre los beneficios cardiovasculares del Taichi, de la Universidad de Harvard, que resultó ser de una muestra de 100 personas. Como es habitual, las técnicas "alternativas" sirven de conejillo de indias para ejemplificar la falta de seriedad que, por otra parte, en este caso es cierta. Ahora bien, me pregunto qué ocurre cuando las investigaciones sobre este tipo de técnicas sí son rigurosas (por ejemplo, el trabajo sobre Mindfulnes de Jon Kabat-Zinn en la Universidad de Massachusetts) y, sin embargo, sigue cayendo sobre ellas la losa de "alternativas", a lo que se suma la dificultad de competir con la industria farmacéutica. Por ejemplo, a la hora de publicarse estudios concluyentes en medios cuyas páginas están financiadas por laboratorios.

Hablamos también de las vacunas y del movimiento de padres y madres que se opone a vacunar a sus hijos e hijas. Estamos de acuerdo en que no se puede magnificar la acción de un colectivo, en este caso minoritario, y menos cuando "la ciencia" defiende la vacunación. En este caso me surje la duda de si, como periodista, deberíamos dar voz también al sector científico que no está a favor de las vacunas.

En la misma línea está el debate sobre ciencia versus actividad de grupos ecologistas. Se apunta que los activistas tienen sus propios intereses y hay que tenerlos en cuenta; totalmente de acuerdo. Ahora bien, alguien acertadamente recuerda que en este tipo de organizaciones también trabajan científicos. Y me sorprende que no tengamos en cuenta que los científicos también tienen sus propios intereses. Hablamos de los grupos de presión y nos olvidamos de los intereses económicos de los lobbies científicos.

Me viene a la memoria un conocido, ingeniero agrónomo, que trabajó durante una década en la industria de los transgénicos. Lo que allí vio le espantó (según él, quien manipula es algo así como "una persona que se cree Dios") y, tras una fuerte crisis existencial, decidió "pasarse" al ámbito de la ONG para luchar contra lo que él consideraba inmoral. Ello a costa de renunciar a su sueldazo de multinacional para convertirse en mileurista. Mi "crisis" de conciencia es la siguiente. Si yo, como periodista de medios, hubiera tenido que entrevistar a esta persona, le habría otorgado toda la credibilidad del científico que trabaja en la industria y me cuenta los beneficios de los transgénicos. Aún incluso aunque él estuviera dando un discurso contrario a lo que dictaba su conciencia. Unos años después, cuando entrevisto a este mismo profesional como investigador en una  organización ecológica, le pongo la "etiqueta" de activista y, por lo tanto, "interesado" ¿en manipular la información? ¿Por qué en el primer caso no dudo de lo que me cuenta y en el segundo sí?

Ahí quedan mis dudas y reflexiones, que lanzo en voz alta confiando en lo saludable del debate.