esencia

Dicen que el camino más largo es hacia el interior: dura toda la vida. Y que solamente podemos cambiar el mundo si cambiamos por dentro. En realidad, creemos que nos transformamos y lo que hacemos es encontrarnos con nuestra propia esencia. Porque la única tarea del ser humano es SER humano y el propósito de la vida consiste en VIVIR: te invito a ser TÚ, tu ser auténtico.

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jueves, 10 de marzo de 2016

Documentales con alma

Cine para comprender(nos)

Hace tiempo tuve la oportunidad de ver varios documentales de esos que figuraban en mi lista de "pendientes" desde hacía mucho. Proyecto Nim cuenta el experimento científico con un mono que fue criado como humano. Un ejemplo maravilloso de hasta dónde pueden llegar tanto la humanidad como la crueldad del ser humano, así como una interesante reflexión sobre los límites de la investigación y de la ética en el mundo de la ciencia. ¿Vale todo? Mi respuesta es no.

En Searching for Sugar Man, Malik Bendjelloul narra de manera excelente la intrigante historia del cantante Rodríguez. Todo un ejemplo no sólo de compromiso social, sino de autoconciencia. Un hombre profundamente conectado con su esencia con una historia que merece la pena descubrir. Eso sí, te recomiendo que no leas nada acerca del protagonista antes de ver la cinta. Ganadora del Óscar al mejor documental largo y de un BAFTA, puede sin duda ayudar a replantearse las grandes preguntas existenciales: quién soy, qué hago aquí, cuál es mi misión... él lo tenía muy claro, desde luego.

Si Sugar Man me tuvo en vilo a lo largo de todo el documental, Man on Wire me dejó casi sin aliento. Ganador de otra estatuilla en la misma categoría, me atrevo a suponer que es mucho más recomendable que la película que narra la misma historia, que sin embargo todavía no he tenido oportunidad de ver. Philippe Petit es otro ejemplo de un hombre absolutamente dedicado a su pasión. Qué maravilla. Me quedo con eso y con un detalle: el de los dos policías que acuden a arrestarle (si no lo has visto aún, puedes dejar la lectura de lo que sigue para después).

Y no me refiero a que puedan poner en peligro su vida al interrumpirle, sino al hecho de que, ante un hito como el del 6 de agosto de 1974, antepongan su "deber" a la experiencia humana. Uno de ellos reconoce que era consciente de estar ante algo que no vería nunca más y sin embargo, estas dos personas no fueron capaces de parar, respirar y, sencillamente, contemplar. Para después cumplir con su obligación como agentes de la ley, por supuesto.

¿Cuántas cosas nos perdemos en la vida por no saber mirar? Ahora, si ves estas obras maestras, me encantará que compartas conmigo lo que has sentido.